El cuadro catalán se impuso al Levante por 1-0, y se mantiene octavo a 9 puntos del líder.

FOTO: Twitter @FCBarcelona_es

Los dirigidos por Ronald Koeman venían de decepción tras decepción, en la última derrota liguera en Cádiz y después de dejarse la primera plaza del grupo de la Liga de Campeones contra la Juventus, este domingo un triunfo importante en lo anímico ante el Levante por 1 a 0 gracias al gol de Lionel Messi, pero el equipo sigue demostrando varias falencias en todos los aspectos futbolísticos.

En los primeros minutos el local se adueñó de la pelota, pero le costó encontrar espacios, tanto es así, que la primera llegada fue del equipo visitante. Ter Stegen le ganó un mano a mano a Jorge de Frutos y antes de los 20 Dani Gómez quedó en posición de remate a la espalda de Lenglet, pero su disparo en el área chica se fue por arriba del travesaño.

Solo hasta el minuto 37 Jordi Alba sorprendió con un zapatazo de volea tras un rebote que el arquero sacó al tiro de esquina; y otra llegada azulgrana por parte de Griezmann que disparó en el área, también de volea, y nuevamente se encontró con las manos de Fernández convirtiéndose en ese momento en figura. Con estas últimas aproximaciones y el empate a cero terminó el primer tiempo.

Despertó el Barça antes del descanso o por lo menos lo intentó, si bien el ritmo del balón seguía siendo el mismo, con excesiva posesión y fue entonces un cabezazo de Griezmann a centro de Messi que Lenglet no pudo conectar a puerta vacía; avisaba que estaba cerca el gol.

Los de la ciudad condal, presionaba arriba con más intensidad y el Levante no salía de su propio campo. Pese a ser más incisivo, le faltaba pegada en los últimos metros. Griezmann, Messi y Coutinho lo probaban sin suerte.

El premio a la perseverancia azulgrana llegó en el minuto 76. Lucharon por un balón Griezmann y Braithawaite. El balón cayó a De Jong que, con tiempo para pensar, encontró en profundidad a Messi. Esta vez al argentino no falló y cruzando el balón con la zurda para superar, al fin, a Aitor.

Tras el tanto, el Barcelona pudo haber marcado algún gol más, sin embargo, estuvo impreciso en la definición. Sobre el final, el Levante casi se lleva un empate porque logró acorralar al cuadro culé en su área.

Así finalizó el partido con victoria para los de Koeman y con un Messi que está a un gol de Pelé, de ser el máximo anotador histórico en un mismo club, quien convirtió 643 en 757 partidos en el Santos.

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