Una competición que brinda la oportunidad de observar a jóvenes talentos, con la mirada puesta en un derbi que, para muchos, siempre es trascendental.

Un encuentro marcado por la controversia debido a la fecha en que se disputa, ya que ambos equipos afrontan el duelo sin jugadores del primer equipo. La Federación Catalana se negó a cambiar el día del partido, lo que llevó tanto al FC Barcelona como al RCD Espanyol a apostar por jóvenes talentos de sus canteras.

A pesar de ello, el choque promete ser interesante, pues, al tratarse de un derbi, los jugadores saben lo que está en juego. Para el FC Barcelona, el objetivo es recuperar sensaciones positivas y, además, brindar a Sergi Milà la oportunidad de lograr su primer triunfo como entrenador esta temporada. Por su parte, el RCD Espanyol, dirigido por Manolo González, buscará evaluar a ciertos jugadores que podrían ser necesarios para el primer equipo en el futuro. La buena dinámica y los recientes resultados han permitido que el equipo se mantenga alejado del descenso.

Fuente : RCD Espanyol
Fuente: FC Barcelona

En el once inicial del FC Barcelona destacan las incorporaciones de los Juveniles «B» Hafiz Gariba, en el centro de la defensa, y Pol Bernabéu, en el lateral izquierdo. En el conjunto local, sobresalen Leo Salazar, José Ángel y Mingo, tres prometedores futbolistas del Espanyol «B».

El partido se llevó acabo en la Ciutat Esportiva Dani Jarque, donde la afición perica jugó un papel clave.

La disputa comenzó con un ritmo vertiginoso y, en apenas un minuto, Víctor Mingo abrió el marcador tras una serie de rebotes en el área, adelantando al Espanyol en su camino hacia la final.

Solo cuatro minutos después, Mingo volvió a marcar aprovechando un grave error defensivo de Joan Anaya y Landry, quedando mano a mano con el portero y definiendo con frialdad. Para colmo, el Barça sufrió una baja temprana: Anaya tuvo que salir lesionado en el minuto 10, siendo reemplazado por el juvenil Antonio Gómez. La primera llegada culé llegó en el min 12’, con un disparo desviado de Pol Bernabéu.

Foto: Derar Media (La Popular Sport)

El Espanyol siguió dominando y, en el min 16’, José Ángel probó desde fuera del área con un disparo potente que Max Bonfill no pudo contener, dejando el balón en la línea para que Mingo lo empujara. Sin embargo, el linier ya había concedido el gol. Otro error del arquero blaugrana, que no estaba teniendo su mejor noche.

La defensa blaugrana se mostraba completamente superada. En el min 20’, ni Landry ni Hafiz lograban frenar los ataques pericos, con Mingo como una amenaza constante. La pesadilla continuó en el minuto 30, cuando José Ángel firmó el cuarto gol con un disparo imparable que Landry intentó despejar sin éxito.

Foto: Derar Media (La Popular Sport)

El Espanyol dominaba con claridad, imponiendo su juego con transiciones rápidas y ataques profundos. A falta de ocho minutos para el descanso, los locales seguían generando peligro, con Lluc Castell probando desde fuera del área y obligando a Bonfill a una buena atajada en el min 37’.

El FC Barcelona necesitaba reaccionar urgentemente, pues la imagen mostrada era preocupante. La charla de Sergi Milà en el vestuario sería clave para intentar cambiar la dinámica y hacer que sus jugadores recuperaran confianza, conscientes de que un gol podría ser el primer paso para despertar. Mientras tanto, el Espanyol mantenía su intensidad, sabiendo que más allá de alcanzar la final, este derbi era una oportunidad para hacer daño a su eterno rival.

Sergi Milà buscó cambiar el rumbo del partido con cuatro sustituciones al inicio del segundo tiempo: Hafiz, Marquès, Diarra y Piera dejaron su lugar a Pedro Villar, Adam Argemí, Baba y Hugo Alba, con la intención de mejorar el control del juego y la posesión.

Sin embargo, el RCD Espanyol golpeó nuevamente en el minuto 50′. En un rápido contragolpe, Almansa ganó el duelo individual a Antonio Gómez y definió con frialdad ante el arquero, firmando el quinto gol de la noche.

Foto: Derar Media (La Popular Sport)

El Barça reaccionó con mayor posesión y profundidad por las bandas, aunque sin la contundencia necesaria. Mientras tanto, el equipo de Manolo González, con el marcador a favor, bajó el ritmo y apostó por ataques más pausados pero igual de efectivos. En el min 67’, Justin desbordó por la derecha y envió un centro preciso, pero esta vez Mingo no logró conectar lo que pudo haber sido el sexto tanto.

El momento emotivo del partido llegó con el ingreso de Pablo Ramón, quien volvía a jugar tras 372 días de inactividad, provocando la ovación de la afición perica.

El Barça intentaba, pero sin claridad en el área rival. En el 76’, un nuevo contraataque del Espanyol obligó a Max Bonfill a intervenir dos veces para detener el disparo de José Ángel, con la ayuda de Juan, quien despejó a córner. Fue la primera vez en el partido que los azulgranas lograron frenar un ataque perico con seguridad.

Foto: Derar Media (La Popular Sport)

En los minutos finales, el Barça buscó al menos marcar el gol del honor. En el min 86’, Arnau Pradas probó con un disparo colocado desde un tiro libre, pero Fortuño reaccionó bien y envió el balón a córner, evitando el tanto. A pesar del dominio en los últimos instantes, los culés no lograron romper el muro defensivo rival.

El partido llegó a su fin con un claro 5-0 que selló la clasificación del Espanyol a la final, donde esperará al vencedor entre el FC Andorra y el Girona FC. El Barça, eliminado, cerró una noche para el olvido.

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