LaLiga acostumbra a igualar los horarios de los partidos con algo en juego en este último dia de calendario

Foto: RCD Espanyol // CD Leganés

Espanyol y Leganés afrontan una auténtica encerrona este sábado a las 18:30. Ambos conjuntos se juegan su continuidad en LaLiga en una jornada que promete ser dramática. El cuadro perico recibirá en el RCDE Stadium a una UD Las Palmas ya descendida, mientras que el Leganés hará lo propio en Butarque ante el Real Valladolid, también sin opciones de salvación.

El Espanyol llega a la última jornada con 39 puntos, dos más que el Leganés (37), pero con una presión añadida: está obligado a ganar. Aunque depende de sí mismo, los catalanes tienen el gol average perdido frente al conjunto madrileño, lo que les impide especular con otros resultados.

La situación se definió en los enfrentamientos directos. En enero, ambos equipos firmaron un empate 1-1 en Barcelona. Pero hace apenas dos semanas, el Leganés se impuso por 3-2 en Butarque, resultado que ahora pesa como una losa sobre los de Cornellà.

El Leganés, por su parte, también llega sin margen de error: necesita vencer y estar muy pendiente de lo que ocurra en el RCDE Stadium. Su permanencia no solo pasa por lo que hagan ante el Valladolid, sino también por un tropiezo del Espanyol frente a Las Palmas.

Ambos clubes vivirán una jornada de infarto, con un oído puesto en su propio campo y el otro pendiente de lo que suceda a cientos de kilómetros. La tensión se respira en cada rincón: todo se decidirá en 90 minutos.

PROTAGONISTAS INESPERADOS


Las paradojas del fútbol son, a veces, crueles. Dos equipos ya condenados al descenso tendrán en sus manos el destino de otros dos que aún pelean por evitarlo. Uno de ellos presenciará cómo su rival se salva in extremis del mismo destino que ellos han sufrido. El otro, en cambio, arrastrará consigo a un equipo que luchó hasta el final.

Para Las Palmas y Valladolid será un cierre de temporada amargo, obligados a ver desde la distancia emocional cómo otros viven las dos caras de la moneda. Uno de los partidos dejará imágenes de una afición rota por el descenso; el otro, de envidia inevitable y un deseo silencioso de haber sido el equipo del otro lado.

Dos escenarios completamente opuestos que, por ahora, coexisten en una especie de “caja de Schrödinger” del fútbol español.

¡QUÉ DURO ES MANTENERSE!

Espanyol, Leganés y Valladolid fueron los ascendidos desde Segunda División el curso pasado. Ahora, dos de ellos volverán a descender. La ironía no podría ser más elocuente.

Este fin de semana se vivirán los momentos más intensos y desgarradores de la temporada. Ningún equipo espera encontrarse en esta situación, pero tanto Leganés como Espanyol contarán con el aliento incondicional de su afición, que ha estado presente desde el primer minuto.

Los seguidores, plenamente conscientes del contexto, deben mantener la calma. Incluso en el peor de los casos, el regreso puede ser cuestión de un año. Y si llega la permanencia, nada garantiza que la historia no se repita la próxima campaña. En el fútbol, como en la vida, nada está escrito.

Veremos qué ocurre.

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