Nuevamente se paralizan los corazones del planeta fútbol, la tercera jornada de la competición más prestigiosa a nivel de clubes daba inicio en la inigualable ciudad condal.

El FC Barcelona recibió al complicado Olympiakos de Grecia, un duelo que no se privó de nada; por el contrario, las emociones fueron de alto impacto.

Foto: Marc Graupera // FC Barcelona

Los visitantes arrancaron ejerciendo presión adelantada y realizando doblaje en marcajes personales. El primer susto lo provocaría Podence con un remate cruzado que despejaba Szczęsny, acto seguido la plantilla catalana apretaba con notables cambios de ritmo, y en una contra fulminante; Fermín con un remate a bocajarro decreta el primer tanto de la tarde. El gol contra todo pronóstico potenciaría al conjunto «Heleno», a pesar de ir abajo en el marcador su intensidad aumentó colocando en leves apuros al rival, sin embargo la excelente respuesta de la línea defensiva cortaba toda intención.

Instantes previos al descanso el Barça basculó consiguiendo dominar, tanto así que Pedri intercepta un balón en salida, habilita sutilmente a Fermín para que sin dudar aumente la ventaja en el luminoso, un potente disparo explotaba de alegría Montjuic.

Foto: Marc Graupera // FC Barcelona

Para la segunda mitad los dirigidos por Mendilibar iniciarían recortando distancias, un penal correctamente ejecutado por Ayoub El Kaab daría esperanza a su equipo.

Con el parcial 2-1 las pulsaciones aumentaban y los roces aparecían, Hezze seria expulsado por doble tarjeta amarilla, esto condicionaría notablemente el encuentro pues la desventaja no se conseguía equilibrar.

A partir de acá, Barcelona pisó el acelerador y arrolló al Olympiakos, que no pudo hacer nada para frenar los ataques Azulgranas que llegaban en todos los sectores del campo.

Pasaron apenas diez minutos desde la expulsión del mediocampista griego cuando llegó la concesión de un penal a favor de los locales.

En los once metros, Lamine Yamal se mostró implacable: con una frialdad absoluta marcó el 3-1, sentenciando prácticamente la disputa.

El Barça volaba con sus estrellas y no mostraba intención alguna de detenerse, generando constante peligro sobre el arco de Tzolakisz.

Al minuto 74, Marcus Rashford se sumó a la fiesta, asistido por Balde dentro del área, sorprendió ferozmente al portero dibujando la cuarta diana y apenas dos minutos después, Fermín López decidió llevarse el balón a casa: firmó su triplete personal y puso el marcador 5-1, en una noche para enmarcar el dorsal 16.

Pero el calvario para el conjunto de Mendilibar aún no había terminado. Rashford, nuevamente habilitado por el omnipresente Pedri, se mostró letal frente al arco y anotó el definitivo 6-1, alcanzando ya los cinco goles en la temporada.

Foto: Marc Graupera // FC Barcelona

Un resultado tenístico que no deja espacio a dudas: game, set, match.

Segunda victoria para el Barcelona, que alcanza los 6 puntos en la clasificación y lanza un claro mensaje al Real Madrid de cara al tan esperado Clásico del domingo.

El Olympiakos, por su parte, se queda con apenas un punto tras un empate y dos derrotas.

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