Pajor y Alexia deciden un duelo tenso en el Johan Cruyff

BARCELONA – Bajo un sol nítido de diciembre y con un Johan Cruyff expectante, el FC Barcelona logró tres puntos de enorme valor ante un Costa Adeje Tenerife competitivo y ordenado. El 2-0 final refleja la superioridad blaugrana, pero no el sufrimiento: entre polémicas arbitrales, ritmo entrecortado y una lista de bajas interminable, las de Pere Romeu tuvieron que empujar hasta el minuto 83 para derribar el muro canario.

Emergencia total en la plantilla, pero sin buscar excusas

La semana del Barça había empezado con la alegría por el título de la Nations League de España… y había terminado con una crisis médica. A las ausencias ya conocidas de Patri, Salma y Brugts se sumó la durísima lesión de Aitana Bonmatí, baja para cinco meses, junto a los problemas físicos de Kika y Ona Batlle. Un golpe directo al corazón del equipo.

Aun así, con apenas 14 jugadoras del primer equipo disponibles, Romeu insistía: nada de excusas. Con el tropiezo del Atlético y el duelo entre Real Madrid y Real Sociedad, ganar hoy significaba dar un golpe a la Liga.

Foto: Edgar Martínez // La Popular Sport

Un primer tiempo espeso y lleno de nervios

El inicio fue de estudio, casi un ajedrez a ritmo lento. El Barça controlaba la posesión, mientras el Tenerife presionaba alto y amenazaba en transiciones. La primera acción real llegó al 27’, con un disparo lejano de Sydney, insuficiente para romper la igualdad.

El Johan Cruyff despertó al 39’, tras la acción más discutida del primer acto: Pajor ganó la espalda a la defensa, superó la salida de Cáceres y cedió para Alexia, derribada dentro del área. El banquillo pidió VAR y el estadio protestó, pero la colegiada ratificó su decisión: no hay penalti. El descanso llegó sin tiros a puerta y con un ambiente cargado.

Foto: Edgar Martínez // La Popular Sport

Más ritmo, más riesgo… y más VAR en la reanudación

El Barça volvió del vestuario con otra energía. En un minuto generó dos llegadas claras, primero con Sydney y luego con Alexia. Pero el Tenerife respondió con un contraataque que obligó a Cata Coll a lucirse en la primera intervención real de la tarde.

El partido entró entonces en una fase caótica: en el 51’, Irene Paredes fue amonestada tras un choque fortuito con Gramaglia. El VAR revisó la acción, que hacía temer una roja, pero la decisión se mantuvo. Y al 59’ llegó otro episodio decisivo: un balón que golpeó en el brazo de Cinta tras un córner. Nuevo viaje al monitor, nuevo veredicto idéntico: no hay penalti.

A partir del minuto 65, el Tenerife dejó de tener aire. El Barça se instaló definitivamente en campo rival y las ocasiones empezaron a caer: la más clara, al 69’, cuando Clàudia Pina falló lo que parecía el 1-0 a pocos metros de la portería. Diez minutos después, Vicky López también probó suerte, pero su disparo centrado acabó fácil en manos de Cáceres.

Pajor abre la lata; Alexia sentencia con una joya

Cuando el 0-0 parecía inevitable, llegó el estallido blaugrana. Al 83’, Aïcha Camara rompió por la derecha con una arrancada imparable, llegó hasta línea de fondo y sirvió un pase perfecto al punto de penalti. Allí apareció Ewa Pajor, instintiva y letal, para firmar el 1-0 y su enésima demostración de oportunismo.

El tanto liberó al Barça, que encontró el segundo solo cuatro minutos después. Graham Hansen puso un centro preciso al área y Alexia Putellas, siempre en el lugar adecuado, se inventó una espléndida media chilena para sellar el 2-0 definitivo. La capitana celebró con rabia una noche en la que había sufrido golpes, protestas ignoradas y una constante batalla física.

Foto: Edgar Martínez // La Popular Sport

Tres puntos que valen oro

En pleno temporal de lesiones y con un rival en estado de gracia, el Barça supo competir, sufrir y golpear cuando más lo necesitaba. Victoria de carácter, trabajada, que mantiene a las azulgranas en lo más alto de la Liga F y confirma que, incluso en su peor momento, siguen encontrando la manera de imponerse.

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