El Barça sufre y luego golpea: Ferran y Lamine doblegan al Racing y meten a los azulgrana en cuartos

El Barcelona avanza a los cuartos de final de la Copa del Rey, pero para sellar el billete en El Sardinero necesita paciencia, calidad y toda la artillería pesada. El 0-2 final ante el Racing de Santander refleja el desenlace, pero no el sufrimiento vivido por los campeones, obligados a resistir durante más de una hora ante un rival valiente y bien organizado, que incluso rozó la prórroga en el tiempo añadido. Ferran Torres rompió el equilibrio y Lamine Yamal sentenció en el 96’, en una noche lejos de ser plácida para los de Flick.
Ambiente de gran cita en Cantabria, hasta el punto de que el inicio del partido se retrasó quince minutos por problemas en los accesos al estadio. El Racing cumplió con el pasillo al Barça por la Supercopa conquistada, pero ahí acabaron los gestos de cortesía. Hansi Flick, avisado por lo ocurrido al Real Madrid en Albacete, no quiso experimentos: alineó a muchos titulares, empezando por Joan García bajo palos y Lamine Yamal en la banda derecha. El mensaje fue claro desde el inicio: no había margen para la relajación.

La primera parte fue intensa, táctica y muy disputada. El Barcelona manejó la posesión, pero encontró enormes dificultades para superar a un Racing compacto y agresivo. La ocasión más clara la tuvo Dani Olmo, que no llegó por centímetros a un centro tenso de Rashford. Los locales respondieron con una transición de Guliashvili, sin llegar a exigir en exceso a Joan García. El 0-0 al descanso reflejaba fielmente el equilibrio y el respeto mutuo.
Tras el paso por vestuarios, el Barça subió el ritmo. Lamine y Rashford rozaron el gol en los primeros minutos, obligando a Ezkieta a emplearse a fondo. Flick entendió que hacía falta algo más entre líneas y recurrió a Fermín. El cambio resultó decisivo: en el minuto 66, el centrocampista andaluz filtró un pase perfecto para la ruptura de Ferran Torres, que definió con frialdad ante el portero. El gol desatascó el partido.

Lejos de rendirse, el Racing dio un paso al frente. José Alberto agitó el banquillo y los cántabros llegaron incluso a marcar en dos ocasiones por medio de Manex Lozano, pero ambos tantos fueron anulados por fuera de juego. El tramo final fue de máxima tensión: Lewandowski estuvo cerca del segundo, Ezkieta respondió con reflejos felinos y, en el otro área, Joan García sostuvo al Barça con una parada monumental en el 93’ ante Lozano, mano a mano.
Superado el susto, llegó la sentencia. Con el Racing volcado en ataque, Raphinha lanzó la contra y asistió a Lamine Yamal, que en el 96’ firmó el 0-2 definitivo. No fue una exhibición, pero sí una demostración de madurez: el Barça de Flick supo sufrir y golpear en el momento justo para alcanzar los cuartos de final. El Racing se despide con la cabeza alta y el aplauso de El Sardinero, tras poner contra las cuerdas al vigente campeón del torneo.





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