Espanyol, Lozano pide perdón: “Vergüenza por el 4-1. El sábado es una final”
Cuarta derrota consecutiva para los pericos. El centrocampista: “Es un problema mental y defensivo. Necesitamos confianza, el Cornellà debe empujarnos”
La Cerámica deja heridas profundas. El Espanyol salió goleado 4-1 ante el Villarreal y alarga una racha que empieza a pesar como una losa: seis partidos sin ganar, cinco derrotas y un empate, cuarta caída consecutiva en este 2026 que ha resquebrajado de forma inesperada las certezas del equipo de Manolo González.
Quien dio la cara fue Pol Lozano. El ‘10’, formado en la cantera perica, no se escondió y optó por la autocrítica: «Es un momento durísimo. Pido perdón por la vergüenza que hemos pasado hoy». Palabras contundentes, pronunciadas con lucidez y responsabilidad, que reflejan el estado anímico del vestuario blanquiazul.

Fragilidad reencontrada
Si en la primera parte de la temporada el Espanyol había construido su identidad sobre la solidez defensiva, en las últimas semanas algo se ha roto. Los números son elocuentes: 14 goles encajados en la segunda vuelta, una de las defensas más castigadas del periodo.
«Nos afecta mucho cuando recibimos un gol —admitió Lozano—. Es algo que debemos recuperar, porque antes no nos pasaba. Tenemos que volver a ser un equipo fuerte defensivamente, como lo fuimos por ejemplo en San Mamés».
Un análisis que va más allá del aspecto táctico. Para Lozano la clave es sobre todo mental: «Tenemos que limpiar la cabeza de lo que ha pasado. Estamos convencidos de que podemos volver a ganar y de que podemos vencer a cualquiera». El centrocampista habló de un “cúmulo de cosas” que ha hecho perder seguridad a un grupo que, sin embargo, reivindica su trayectoria: 34 puntos en una vuelta y una sexta posición que, clasificación en mano, sigue siendo motivo de orgullo.
El factor arbitral
En la goleada de Villarreal también pesó el gol anulado a Omar por un leve contacto de Roberto. Lozano no ocultó su malestar: «Lo de este año con los árbitros es lamentable. Ves la acción veinte veces y no es falta. El criterio nos está cayendo del otro lado».
Pero el centrocampista evitó excusas: «Eso no determina el partido. Después del primer gol no supimos en ningún momento estar dentro del encuentro». Una asunción de responsabilidades clara, que devuelve el foco a los errores propios.
“El sábado es una final”
Ahora la mirada se traslada al RCDE Stadium. El sábado llega el Celta y para el Espanyol es mucho más que un partido de Liga. «Es una final. Solo queremos los tres puntos», aseguró Lozano, que lanzó un mensaje directo a la afición: «Pido confianza máxima y que la gente venga el sábado. Nuestro trabajo es dar la cara y defender esta camiseta».
La clasificación todavía ofrece margen y el crédito acumulado no se ha evaporado por un mes negro. Pero para evitar que una mala racha se convierta en crisis estructural hace falta una reacción inmediata. El Espanyol busca reencontrarse con su identidad, con su solidez, con su alma. Y el sábado, ante su gente, ya no puede fallar.






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