El técnico defiende al grupo tras cuatro derrotas consecutivas: “Somos los primeros autocríticos. No se arregla prendiendo fuego a todo”. Calero, baja ante el Celta

Víspera delicada en el RCDE Stadium. El Espanyol recibe al Celta con el peso de cuatro derrotas consecutivas y una racha negativa que ha resquebrajado certezas y tranquilidad. Manolo González no se esconde, pero apuesta por la lucidez. Nada de dramatismos, nada de revoluciones emocionales.

«Yo ya lo dije y ojalá me hubiese equivocado. No esperaba una racha así, pero en el fútbol siempre llegan», explica el técnico blanquiazul. El mensaje es claro: incluso los grandes atraviesan tormentas inesperadas. «El Manchester City el año pasado estuvo mucho tiempo sin ganar y sabemos el potencial que tiene. Las crisis se superan con cabeza, calma y siendo positivos. No por prenderle fuego a todo va a cambiar».

Foto: David Jiménez // RCD Espanyol

Calero, baja sin riesgos

En el plano práctico, el Espanyol no podrá contar con Fernando Calero. «Ya notó molestias en el calentamiento ante el Villarreal. El cambio en el descanso fue por eso. En principio volverá la semana que viene, pero no queremos arriesgarnos».

Una gestión prudente en un momento en el que el equilibrio defensivo se ha convertido en asunto prioritario.

“Cuenta la cabeza, no solo las piernas”

González rechaza lecturas simplistas relacionadas únicamente con el físico. «Cuando se pierde siempre se habla del físico y eso es mentira. La preparación es responsabilidad mía. El fútbol es un compendio de estado de ánimo, confianza y juego».

Para ilustrar la imprevisibilidad del deporte, recurrió a un ejemplo claro: «El Atlético gana 0-5 en Sevilla, pierde 0-1 contra el Betis pocos días después y luego gana 4-0 al Barça. Eso es el fútbol».

El mensaje es inequívoco: equilibrio y perspectiva.

Foto: David Jiménez // RCD Espanyol

El Celta y la distancia en la tabla

Mañana llega un rival sólido y reconocible. «Es un equipo duro, que en los últimos años ha hecho muchas cosas bien. Ha potenciado la cantera y tiene un entrenador valiente. Juega bien y está bien trabajado».

Pero González también mira los números: «Si ganamos, se quedarán a cinco puntos». Una manera de subrayar que la temporada está lejos de estar comprometida.

Unidad y autocrítica

El técnico gallego evitó cualquier polémica sobre las diferencias de estilo con Claudio Giráldez: «Es un gran entrenador. No voy a entrar en más charcos».

Y cerró con un mensaje directo a la afición: «La unión es lo que hace que el Espanyol esté en Primera. Los primeros autocríticos somos nosotros. Hemos crecido de la mano del aficionado y sabemos que, si ponemos la intensidad que debemos, estarán de nuestro lado».

Sin palabras grandilocuentes ni promesas excesivas. Solo una petición de cohesión para convertir una mala racha en punto de inflexión. Mañana a las 14:00, el césped dictará sentencia.

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