Tras un esfuerzo titánico por el Barça de darle la vuelta al marcador global, se queda a las orillas de clasificar a la final de copa.

La cruel espera llegó a su fin, el añorado cupo por el primer lugar en la final de la Copa del Rey se disputó en el Spotify Camp Nou. Contra todos los pronósticos y añadiéndole un duro resultado global en la espalda, el FC Barcelona saltó al campo aferrándose a la convicción de creer en si mismo.

Desde el pitazo inicial, los dirigidos por Hansi Flick tomaron el dominio absoluto. Fermin avisaría muy pronto, un potente remate sacudía las manos del guardameta visitante.

Foto: Marc Graupera – FC Barcelona

La peligrosa línea ofensiva Blaugrana en todo momento quebraba el muro/autobús rival; Ferran, Raphinha y la profundidad de Joao Cancelo marcaban el camino a seguir. Notando estas falencias, el «Cholo» Simeone desesperado en el banquillo, indicaba despejar y no complicarse, cerrarse cortando toda acción costara lo que costara, pero en una genialidad de esas que solo Lamine sabe crear, Marc Bernal abriria el marcador de un zapatazo.

Tras el gol, la comunión grada jugadores explotaría, empujando hasta más no poder, y para cerrar una primera mitad espectacular; Raphinha y su exquisitez desde los doce pasos incrementaron la ilusión.

Foto: Marc Graupera – FC Barcelona

El paso por el vestuario y la charla técnica potenciaron un escalón más a la plantilla catalana, que con triangulación rápida y determinación perforaban la medular colchonera. Dani Olmo y Rashford ingresaban dando piernas frescas y oxigenando las transiciones.

Minuto a minuto el Barca se acercaba a la épica, un espectacular planteamiento arrojaba resultados positivos. Marc Bernal nuevamente enviaba el balón a la red tras un pase de Cancelo haciendo creer a toda una afición de que sí era posible.

Foto: Marc Graupera – FC Barcelona

El Barça continuó insistiendo con el balón contra un Atleti defendiendo su arco como nunca. A como diera lugar, estaba centrado en el objetivo de empatar la eliminatoria.

El cronómetro llegaba a 90’ y el desespero crecía. A pesar de los intentos finales, incluido el movimiento arriesgado de Hansi Flick al colocar a Ronald Araújo como delantero improvisado, el Barcelona no logró marcar el cuarto gol que necesitaba. El Barça tenía de frente a un Atlético de Madrid firme y disciplinado en defensa, que resistió con orden y muchos hombres atrás.

El 4-3 en el marcador global clasifica a los colchoneros para la final de la Copa del Rey, donde se enfrentarán al ganador del duelo entre Real Sociedad y Athletic Club.

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