El equipo de Íñigo Pérez da el primer paso para la clasificación a cuartos de final de la Conference League con un buen partido en suelo difícil, gracias al doblete de Alemão y un gol de Álvaro García que distanciaron del único tanto del Samsunspor a manos de Mouandilmadji(1-3).
La noche europea de ayer fue de absoluto disfrute para el Rayo y sus aficionados. El equipo de Íñigo Pérez se lleva para casa una ventaja vital para el acceso a la siguiente ronda de Conference en un partido trampa, donde las cosas parecían más sencillas de lo que acabaron siendo. Con garra, personalidad y pasión, el Rayo consiguió un 1-3 crucial para la vuelta que da cierta tranquilidad antes de la semana que viene… por ahora.
Desequilibrando la balanza
Poco tardó el partido en tener las primeras muestras de la pegada europea rayista. En una jugadada de Pep Chavarría por zona izquierda, combinando con Unai, éste último habilitó a Isi una oportunidad clara de remate que no fue desechada. El disparo fue quizá un poco mordido si, pero tras el balón estar muerto en el área, Alemão estuvo activo y pudo empujar el balón al fondo de la red. Un buen inicio del conjunto vallecano que fue recompensado relativamente rápido.
Sin embargo, los turcos no se vinieron abajo con el tanto rayista. Apoyados bajo el praguas de su afición, los locales insistieron en buscar el gol del empate poco después y también tuvieron premio. Marius Mouandilmadji, lleno de electricidad, también cazó un balón que lloraba dentro del área para igualar distancias. Poco pudo hacer batalla y el VAR; que aunque se revisó, acabó subiendo al luminoso. Tras ello, el partido estuvo abierto, de ida y vuelta, con ambos equipos intentando poner la balanza a su favor con mucho juego pero poco acierto. Ya en las vísperas del descanso, en el minuto 40, el Rayo sí tendría esa ‘pizca de suerte‘ necesaria para volver a ponerse por delante.
En una acción iniciada por Alemão e Isi, sirvieron el balón a Álvaro García, que se fue en carrera dejando atrás a su denfensor y, con un duro remate raso y cruzado, batió a Okan. El Rayo adelantaba nuevamente al Samsunspor. Poco mas ocurrió hasta la marcha a vestuarios.

El show de Alemão
A sabiendas de lo que había costado volver a ponerse por delante, los de Íñigo supieron manejar esa mínima ventaja en la segunda mitad resistiendo a los arreones de los turcos, que se negaban a darse por vencidos. De hecho, ocasiones tuvieron para volver a equiparar el resultado, pero gracias a las buenas acciones de Batalla y de la defensa, ese suceso nunca ocurrió.
Con el paso de los minutos y del juego, la llama turca se fue apagando, fruto de la poca efectividad y ‘suerte’ que iban teniendo en cada acción prometedora. El control del juego volvía a las piernas de un Rayo que sabía que podía hacer mucho mas daño. Tuvieron varias oportunidades de ampliar distancias de la mano de Unai López y otros compañeros, pero esta era la noche de Alemão.
En el minuto 78 (cuando duele), el extremo brasileño recibió un balón fuera del área que sacó toda su calidad. Con una ruleta digna de don Zinedine, se desquitó de su defensor, quedando cara a cara con el portero. Casi sin pensárselo, remató con un potente derechazo al primer palo que entraría a la portería como Pedro por su casa, ejemplificando cómo hay que jugar al fútbol champagne. Se ponía el Rayo 1-3 a falta de poco mas de 10 minutos.
A partir de ahí, el juego se ralentizó. Ambos se veían exhaustos y pareció que acordaban el resultado. Uno no quería arriesgarse a que los rivales ampliaran aún mas la diferencia, y los otros temían que los locales la recortaran. Al fin y al cabo, una diferencia de dos goles es notable sí, pero no definitiva.

Concluyó de esta forma el partido y ambos se preparan ya para el decisivo partido de vuelta en el Estadio de Vallecas el próximo jueves 19 de marzo a las 21:00h peninsulares.





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