Barcelona – El fútbol, a veces, no entiende de merecimientos. Y en el Johan Cruyff volvió a castigar al Barça Atlètic, derrotado por la mínima ante un Sant Andreu que hizo de la eficacia su mejor argumento. El resultado no refleja lo visto sobre el césped, donde el filial blaugrana llevó el peso del partido durante largos tramos sin encontrar recompensa.

FOTO: JUDIT CARTIEL // FC BARCELONA

Un Barça protagonista

El conjunto de Juliano Belletti asumió el control desde el inicio, con personalidad y dominio del balón, obligando al líder a replegarse en campo propio. Las ocasiones llegaron, pero sin la precisión necesaria para romper el equilibrio. El Sant Andreu, sólido y ordenado, resistía cada intento, sostenido por su disciplina defensiva y por detalles que siempre caían de su lado.

El golpe decisivo

El guion se mantuvo tras el descanso hasta que, en una acción aislada, llegó el momento clave del partido. Un balón suelto en el área terminó en los pies de Viña, que no perdonó y adelantó a los visitantes. Un castigo excesivo para un Barça Atlètic que había hecho méritos suficientes para ir por delante.

FOTO: JUDIT CARTIEL // FC BARCELONA

Reacción sin acierto

A partir del gol, el filial reaccionó con orgullo. Subió líneas, aumentó la intensidad y encerró al Sant Andreu en su área en busca del empate. Sin embargo, volvió a faltar claridad en los metros finales. Ni los disparos lejanos, ni las llegadas por banda, ni las acciones a balón parado lograron cambiar el destino del encuentro.

Un líder con oficio

El Sant Andreu, con experiencia y madurez, supo sufrir hasta el final para conservar una victoria de enorme valor. Tres puntos que refuerzan su liderato y que le acercan aún más a un ascenso cada vez más tangible. Para el Barça Atlètic, en cambio, queda la frustración de haber competido bien… pero sin premio.

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