El técnico del RCD Espanyol, Manolo González, compareció en rueda de prensa en la previa de un duelo exigente ante el Real Madrid, transmitiendo un mensaje de ambición, autocrítica y confianza en su vestuario pese a la dinámica irregular del equipo.
El entrenador blanquiazul dejó claro que el grupo llega con energía: “El vestuario está con fuerzas, con ganas de competir al máximo nivel y de salir a ganarles desde el inicio”. Aunque asume que será “un partido largo”, considera que el escenario es ideal: “Será el mejor día para que venga el Madrid”.
González insistió en la necesidad de competir con inteligencia. Reconoció que el equipo ha merecido más en esta segunda vuelta, pero pidió centrarse en lo que queda: “Hay que mirar hacia adelante, a los cinco partidos que quedan, y salir a morir, haciendo un partido inteligente. Saber cuándo presionar y no dejar correr al Madrid porque es letal”.
Desde su experiencia, el técnico descartó cualquier relajación del rival: “El Madrid no va a venir a pasearse, es un partido duro”. Recordó además el precedente de la temporada pasada, cuando el Espanyol fue capaz de competir ante los blancos en su mejor momento: “Hay que estar hasta el minuto 90 dentro del partido”.

También se refirió al papel de la afición, clave en Cornellà: “Entiendo el cabreo del otro día, porque esperaban la victoria, pero mañana empujarán. El equipo lo nota”. En ese sentido, defendió que, pese a las críticas, el equipo compitió hasta el final en el último encuentro.
Sobre la llegada de Arbeloa a mitad de temporada, González fue claro: “No es fácil coger un equipo en ese momento, aunque sean buenos jugadores. Es un club con historia, que exige mucho, y eso te expone más”.
En lo anímico, el técnico destacó la unión del vestuario: “Desde el primer día he tenido la sensación de que me defienden. Cuando no te quieren, no pintas nada”. Admitió, eso sí, la dificultad de gestionar partidos en los que el equipo es superior pero no gana: “Cuesta, pero lo que no te mata te hace más fuerte”.
En el plano futbolístico, subrayó la mejora defensiva reciente, aunque pidió más claridad en ataque: “Hemos recuperado estabilidad atrás, pero en los últimos metros hay que tener más pausa”. Negó que el problema sea físico y apuntó a cuestiones estructurales: “El equipo fue el que más corrió la jornada pasada, pero cuando perdimos la estructura ofensiva, perdimos llegada”.
Además, anunció la presencia de jugadores del filial como Ferran Gómez y Almansa en la dinámica del primer equipo, reforzando así las opciones para el tramo final.
Por último, restó importancia al impacto que el resultado pueda tener en la lucha por el título de La Liga en relación con el FC Barcelona: “Es lo que menos me importa. Si el Barça gana o pierde es mérito de su temporada. Nosotros tenemos que centrarnos en lo nuestro”.
Con cinco jornadas por disputarse, el Espanyol afronta una prueba de máxima exigencia con la intención de revertir sensaciones y demostrar que puede competir de tú a tú ante uno de los grandes.





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