En la víspera de la semifinal de vuelta de la UEFA Women’s Champions League, el FC Barcelona se prepara para una noche decisiva en el Spotify Camp Nou con un mensaje claro: identidad, ambición y gestión emocional. En la rueda de prensa previa, Pere Romeu y Kika Nazareth transmitieron la sensación de un equipo que ya ha dejado atrás el 1-1 de la ida ante el Bayern Múnich y que afronta el reto con confianza.
Romeu: juego y ambición como camino
Pere Romeu afronta la previa con claridad de ideas. El técnico insiste en que el equipo debe mantenerse fiel a su identidad, sin obsesionarse con la final. Para el entrenador, el Barça debe centrarse en el proceso: jugar bien para acercarse al resultado.
El mensaje es contundente: pensar únicamente en ganar puede alejar al equipo de su mejor versión. En cambio, cuando el Barça conecta juego y ambición competitiva, se convierte en un equipo diferencial. Romeu está convencido de que ambas cosas deben ir de la mano, especialmente en partidos de máximo nivel.
En el plano táctico, el técnico no esconde que el equipo está preparado para un escenario similar al de la ida, con un rival ordenado, compacto y con capacidad para salir en transición. “Sabemos cómo contrarrestar el bloque bajo”, dejó claro, sin desvelar detalles. Además, confirmó una noticia clave: Aitana Bonmatí estará en la convocatoria, reforzando aún más al equipo en un momento decisivo.

Kika: entre emoción, aprendizaje y confianza
Kika Nazareth ofreció una visión más personal del momento del equipo. La portuguesa, elegida para comparecer ante los medios, explicó con naturalidad cómo vivió el vestuario el empate en Alemania: con frustración, tristeza… y también con capacidad de reacción.
El grupo, acostumbrado a ganar, sintió el impacto del resultado, pero supo gestionarlo. “Sufrimos, lloramos, pero ya está olvidado”, vino a transmitir. El foco ha estado en el análisis y en la mejora, más que en el resultado en sí.
Kika también destacó el ambiente de la semana: confianza, sonrisas y concentración. Para ella, ese equilibrio emocional es clave en este tipo de partidos. El equipo llega preparado, consciente del nivel del rival, pero convencido de sus opciones.

El Camp Nou, factor clave
El escenario será determinante. El Spotify Camp Nou volverá a ser protagonista en una gran noche europea, con un ambiente que puede marcar diferencias. Romeu lo considera un impulso importante, siempre que el equipo sepa gestionar la energía que llega desde la grada.
Para Kika, además, el contexto tiene un valor especial. En poco tiempo se ha integrado plenamente en el club y en la ciudad, sintiendo ese “més que un club” como propio. Representar al equipo en un momento así es, para ella, una mezcla de orgullo y responsabilidad.
Una eliminatoria abierta, una noche decisiva
Con el empate de la ida, todo queda abierto. El Barça tendrá el apoyo de su estadio, pero enfrente estará un rival sólido, organizado y competitivo.
La sensación que deja la previa es la de un equipo centrado, que no quiere perder su esencia en el momento más importante. Porque, como insiste Romeu, el camino hacia la final pasa por el juego… y por la ambición.
Y el Barça cree tener ambas.





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