El PSG revalida el título europeo tras imponerse al Arsenal en una final igualadísima en Budapest que terminó decidiéndose en la tanda de penaltis después de un 1-1 lleno de ocasiones, tensión y alternativas para ambos equipos durante los 120 minutos
Primera parte
La final de la Champions arrancó en Budapest con el dominio de la posesión por parte del Paris Saint-Germain durante los primeros minutos. El equipo de Luis Enrique salió decidido a imponer su ritmo desde el inicio, mientras el Arsenal FC intentaba adelantar líneas para dificultar la salida de balón de los parisinos.
Sin embargo, el Arsenal, pese a no renunciar al balón en determinados tramos, optó por un planteamiento más reactivo, esperando su oportunidad al contraataque. Y le salió perfecto muy pronto: en el minuto cinco, un rebote en el centro del campo permitió a Kai Havertz lanzarse como una flecha hacia el área rival. Sin apoyo y en carrera solitaria, el alemán se plantó ante la portería de Safonov y definió con potencia para hacer el 0-1. Un gol de “hombre de finales” que adelantaba a los gunners.
El PSG no se vino abajo y continuó insistiendo con ataques constantes, aunque el Arsenal se mantuvo muy ordenado defensivamente, concediendo muy poco dentro del área. Havertz volvió a tener una ocasión clara en una acción en la que Safonov estuvo muy atento, mientras que Fabián Ruiz, uno de los más activos en la primera mitad del conjunto parisino, probó dos disparos sin fortuna.
El conjunto inglés hizo un gran esfuerzo defensivo durante toda la primera parte, aunque le costaba mucho salir con el balón. Aun así, el plan era claro: resistir atrás y aprovechar cualquier transición. Con el tiempo añadido de seis minutos, ambos equipos buscaron el gol, con el PSG más cerca del empate, pero sin acierto.

Segunda parte
La segunda mitad comenzó como terminó la primera: el Paris Saint-Germain monopolizando la posesión y el Arsenal FC defendiendo con bloque bajo. La primera ocasión clara llegó tras una falta lanzada por Achraf Hakimi, pero David Raya respondió con una gran intervención.
El dominio parisino se fue traduciendo en ocasiones, y el empate terminó llegando. En una acción combinada entre Dembélé y Kvaratskhelia, el georgiano cayó dentro del área tras una entrada de Mosquera, y el árbitro señaló penalti.
El encargado de lanzarlo fue Ousmane Dembélé. El francés no dudó: tomó carrera y colocó el balón con potencia al palo izquierdo para firmar el 1-1. El PSG igualaba el partido y entraba de lleno en la final.
A partir de ahí, el Arsenal se estiró un poco más, lo que abrió espacios para las transiciones del PSG. Kvaratskhelia volvió a generar peligro en una gran carrera que terminó en córner. En los minutos finales, Vitinha tuvo el gol de la victoria con un disparo potentísimo que pasó rozando el larguero de David Raya.
Se añadieron seis minutos más, pero solo hubo una ocasión clara: en el último instante, Barcola aprovechó un espacio a la espalda de la defensa, aunque no logró definir con precisión.
Prórroga
En la prórroga, el Arsenal aumentó la intensidad de la presión, especialmente por el costado derecho con Madueke como referencia. El PSG buscaba controlar el ritmo y acercarse a su segunda Champions, acumulando ya un volumen de ocasiones muy alto.
Los gunners reclamaron un posible penalti sobre Madueke, pero el colegiado no lo señaló, lo que generó la indignación del banquillo de Mikel Arteta.
Con el paso de los minutos, las ocasiones fueron desapareciendo. Ambos equipos se respetaban, conscientes de que cualquier error podía decidir la final. El PSG parecía algo más cómodo, mientras el Arsenal apostaba por el último esfuerzo.
Gyökeres tuvo la última gran oportunidad en la frontal del área, desatando la ilusión de la afición, pero el balón acabó en córner. El Arsenal no consiguió el gol de la victoria y el partido se marchó a los penaltis.
Penaltis
La final se decidió desde los once metros tras un partido totalmente igualado entre el Paris Saint-Germain y el Arsenal FC.
El primero en golpear fue Gonçalo Ramos, que no falló y adelantó al PSG: 1-0. Gyökeres respondió con sangre fría para el Arsenal, poniendo el 1-1 y manteniendo la tensión desde el inicio.
Désiré Doué volvió a poner por delante a los parisinos (2-1), pero el siguiente lanzamiento del Arsenal cambió el guion: Eze falló su penalti y el PSG tomó ventaja psicológica.
Nuno Mendes también erró el suyo, dejando todo abierto con el 2-1 todavía en el marcador global de la tanda. Declan Rice asumió la responsabilidad y empató de nuevo la serie (2-2), devolviendo vida a los gunners.
Achraf Hakimi no perdonó en el siguiente lanzamiento (3-2 PSG), y Martinelli respondió con otro gran disparo para el 3-3, manteniendo la igualdad máxima.
Lucas Beraldo marcó el 4-3 para el PSG, obligando al Arsenal a no fallar. Pero Gabriel no logró convertir su penalti, y el fallo fue definitivo.

El PSG levantó la Champions League tras una tanda de máxima tensión, cerrando una final dramática que se decidió en los detalles.
El Paris Saint-Germain es campeón de la Champions League 2025-2026.





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