La plantilla catalana finalizó su pretemporada con un inmerecido resultado en tierras inglesas.
Una gran primera mitad dejó muy buenas sensaciones. Los Blanquiazules arrancaron ejerciendo presión adelantada y generaron constante peligro, Dolan en varias oportunidades consiguió plantarse libre en el área y Omar con sus tradicionales llegadas hasta fin de línea hacía replegar al adversario.
Tras varias embestidas, el premio llegaría; Roberto Fernández cazaba un centro de Edu Exposito y con un toque de suerte enviaba el esférico al fondo de la red.

La celebración fue dedicada emotivamente al eterno capitán Dani Jarque, 17 años después de su partida.
El Coventry cambia el guion
Tras el descanso, el guion cambió por completo. El Coventry dio un paso adelante, aumentó la intensidad y comenzó a encontrar espacios con mayor facilidad. El Espanyol perdió parte del control que había mostrado durante los primeros 45 minutos y empezó a sufrir especialmente en las acciones por las bandas.
La igualdad llegó después de una pérdida que dejó al conjunto blanquiazul mal colocado. El equipo inglés aprovechó la situación y, con el Espanyol todavía intentando recuperar el orden, encontró el camino hacia la remontada. Los cambios introducidos por Frank Lampard dieron aire a los locales, mientras que el conjunto de Manolo González no consiguió recuperar el dominio del encuentro.
Tres goles que dejan tarea
El segundo tanto del Coventry terminó de cambiar el escenario. El Espanyol, que había mostrado una imagen sólida y agresiva en la primera mitad, comenzó a conceder demasiado atrás. Los centros laterales se convirtieron en un problema constante y la defensa no logró imponerse en las segundas jugadas.
El tercero llegó en el tramo final y certificó la primera derrota de la pretemporada. Un resultado quizá excesivo por lo visto durante buena parte del encuentro, pero que vuelve a poner sobre la mesa algunos de los problemas que el equipo deberá corregir antes del estreno liguero.

Levante, a la vista
Con el pitido final en Inglaterra, el Espanyol pone punto final a una pretemporada exigente. El balance deja una victoria y varios empates, pero también una derrota que sirve como último aviso antes de comenzar lo verdaderamente importante.
Manolo González tendrá ahora unos días para ajustar piezas, mejorar la solidez defensiva y terminar de definir su once. El próximo objetivo ya está marcado: el debut en LaLiga 2026-27 frente al Levante. Ahí ya no habrá margen para pruebas.






Deja un comentario