El FC Porto regresó a la Liga de Campeones tres años después y se encontró, en su estreno, con uno de los desafíos más exigentes posibles: el Manchester City. Los dragones afrontaron el encuentro con una idea muy clara, replegando el bloque para cerrar los espacios interiores y tratando de salir con criterio desde la primera fase de construcción cada vez que recuperaban el balón.

Gabri Veiga fue titular y pronto dejó claro que el Porto no estaba dispuesto a limitarse a resistir. Cerca del cuarto de hora, el español encontró espacio para rematar con la derecha y obligó a Donnarumma a mantenerse atento. En determinados momentos, el conjunto portugués conseguía superar la primera línea de presión inglesa y acercarse al área con criterio.
El City, sin embargo, fue ganando progresivamente el control del partido. En la salida de balón, Rúben Dias aparecía en muchas ocasiones más abierto, mientras los centrocampistas ocupaban posiciones interiores y los extremos aseguraban la amplitud. La rápida circulación obligaba al Porto a desplazar constantemente su bloque y a defender cada vez más cerca de su propia área.
Fue entonces cuando apareció Diogo Costa. Pasados los 20 minutos, Haaland dispuso de una clara ocasión de cabeza, pero el guardameta portugués respondió con una intervención de gran nivel. Hasta el descanso, los ingleses tuvieron más posesión, se instalaron en campo contrario y limitaron la capacidad de los dragones para lanzar transiciones. Aun así, el 0-0 resistió.

La vuelta de los vestuarios trajo el golpe que menos quería el Porto. Enzo Fernández encontró a Haaland a la espalda de la defensa y el noruego, aprovechando su combinación de juego aéreo, movilidad y potencia física, abrió el marcador. La reacción portista fue inmediata y el balón llegó incluso a entrar en la portería de Donnarumma, pero el fuera de juego anuló la acción.
La desventaja obligó a los dragones a cambiar. El bloque adelantó posiciones, la presión se volvió más agresiva y el equipo comenzó a asumir mayores riesgos en busca del empate. William Gomes estuvo cerca de conseguirlo en el minuto 56 con un potente disparo desde fuera del área que hizo levantarse a las gradas. Borja Sainz también entró para aportar mayor capacidad de aceleración en el último tercio.
El Porto creció, pero no consiguió transformar esa reacción en ocasiones realmente claras. Y cuando ya se superaban los 90 minutos, con los dragones volcados en ataque, Haaland volvió a aparecer en el momento decisivo. Un centro encontró al delantero noruego, que definió sin titubear para sentenciar el partido con el 2-0.
Una derrota que no borra la reacción del Porto en la segunda mitad, pero que pone de manifiesto la diferencia entre generar peligro y saber aprovecharlo. El City tuvo mayor control durante la primera parte; el Porto respondió tras el descanso. Al final, la eficacia de Haaland terminó escribiendo la historia de la noche.

Ficha Tecnica:
FC Porto: D.Costa, A.Costa, N.Perez, Kiwior, M.Fernandes (73’ M.Fernandes), P.Rosario, A.Varela (68’Hwang In-Beom), G.Veiga (83’ Fofana), William Gomes (68’ B.Sainz), Andre Silva (73’ S.Gimenez), Pepê
Manchester City: Donnarumma, M.Nunes, R.Dias, M.Guehi, Gvardiol (48’ Khusanov), Bouaddi (75’Kovasic), E.Fernandez, A.Semenyo (62’ Ndiaye), R.Cherki (62’Cherki), P.Foden (75’ Ait-Nouri), Haaland
Goles: 47’ ’90+1′ Haaland
Tarjetas Amarillas: 37’ Gvardiol, 49’ Donnarumma, 90+1′ P Rosário, 90+3′ Haaland






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