Regresaron las noches mágicas europeas al Spotify Camp Nou, volvió la ilusión, la pasión y el deseo por conquistar la añorada sexta ‘Orejona’. Empieza el arduo y largo camino hacia el Metropolitano.
Una tarde pasada por agua que no dejó indiferente a nadie. Tormenta eléctrica en la Ciudad Condal que añadía un poco más de nerviosismo al inicio del compromiso. La lluvia hizo acto de presencia desde antes del pitido inicial, pero no consiguió apagar la ilusión de un barcelonismo que volvía a encontrarse con su competición fetiche.
Desde un principio, con determinación y temple, el Barça controló fácilmente los hilos del partido. Raphinha inauguró el marcador en la primera jugada realmente peligrosa, tras una exquisita triangulación con Lamine Yamal. Un toque del joven extremo fue suficiente para dejar al brasileño en disposición de superar a Tjark Ernst con un disparo cruzado.

Pedri y Rodri distribuían juego y elegancia con categoría. La superioridad en el medio campo era abismal. La visita no lograba salir de su campo y se complicaba regularmente. Los errores repetitivos pasaban factura ante un Barcelona que jugaba con una velocidad y una claridad de ideas difíciles de contener.
Pasado el minuto veinte, Karim Adeyemi, de un potente remate, convertía un auténtico golazo. El alemán recibió abierto en el sector izquierdo, condujo hacia el centro y, sin encontrar demasiada oposición, armó un disparo con rosca desde fuera del área que terminó en el fondo de la red. La fiel afición deliraba en las gradas. Un emocionante espectáculo desplegaba sobre el césped la plantilla azulgrana.
Feyenoord intentó reaccionar. Zechiël rozó el palo con un disparo lejano y Hadj Moussa consiguió generar alguna situación de peligro, aunque el conjunto neerlandés no lograba discutir realmente el dominio azulgrana. Lamine Yamal también quiso dejar su firma con un espectacular lanzamiento desde la frontal que pasó muy cerca de la escuadra.
Antes del descanso, Joan Garcia tuvo que intervenir para evitar que Hadj Moussa recortara distancias después de una rápida transición del Feyenoord. El Barça respondió inmediatamente y João Cancelo estrelló un potente disparo contra el larguero. El tercero parecía cuestión de tiempo.

Tras el paso por vestuarios, la visita modificó su figura y consiguió por momentos generar profundidad. Balones largos hacían ganar metros preciados, pero el Barça no perdió la calma. Al contrario: volvió a pisar el acelerador y Raphinha, que mantiene una racha digna de admirar y aplaudir, nuevamente envió el balón al fondo de la red.
Pedri volvió a demostrar su capacidad para encontrar espacios donde otros no los ven. Un pase vertical del canario encontró a Raphinha entre los centrales. El brasileño dejó correr el balón, se acomodó con la zurda y definió con un disparo cruzado imposible para Ernst. 3-0 y doblete del capitán azulgrana.
El Feyenoord llegó a marcar poco después, pero el tanto de Nacho Ferri fue invalidado por fuera de juego tras la revisión del VAR. El aviso sirvió para recordar que el partido todavía exigía concentración. Flick, perfeccionista incluso con el marcador a favor, no quería que sus jugadores bajaran el ritmo.
El técnico alemán comenzó entonces a mover el banquillo. Marc Bernal y Anthony Gordon entraron por Pedri y Adeyemi, mientras Raphinha, autor de dos goles y protagonista absoluto de la noche, dejó su sitio a Fermín López. El brasileño se marchó con una estadística que vuelve a hablar por sí sola: ocho goles en este espectacular arranque de temporada.

Y entonces llegó otro de los momentos de la noche. Raphinha entregó el brazalete de capitán a Lamine Yamal. El joven talento azulgrana asumió el liderazgo y apenas tardó en devolver la confianza sobre el césped.
Una falta directa se convirtió en la oportunidad perfecta. Lamine vio el hueco en la barrera, golpeó con potencia y el balón terminó colándose en la portería neerlandesa. 4-0. El Spotify Camp Nou volvió a rugir y el canterano corrió hacia el banquillo para abrazarse con Raphinha. Ambos trabajan habitualmente juntos los lanzamientos de falta y esta vez la sociedad volvió a dar resultado.
El Feyenoord encontró finalmente el premio a su insistencia con el tanto de Sem Steijn, que atacó la espalda de la defensa azulgrana y superó a Joan Garcia. El gol empañó ligeramente una noche prácticamente perfecta para el Barcelona, que volvió a dejar escapar la posibilidad de terminar con la portería a cero.
Pero la respuesta no tardó en llegar.
Flick dio entrada a Gabriel Jesus junto a Gavi, y el delantero brasileño necesitó prácticamente su primera acción de peligro para estrenarse como goleador con la camiseta azulgrana en el Spotify Camp Nou. Centro de Lamine Yamal y remate de cabeza del brasileño, de espaldas a portería, para colocar el 5-1 definitivo y completar la ‘manita’.
El atacante celebró su primer tanto con el Barça recuperando su particular gesto del teléfono. Una imagen más para una noche en la que prácticamente todo salió a pedir de boca.
El pitido final confirmó un estreno europeo contundente. Raphinha, Adeyemi, Lamine Yamal y Gabriel Jesus pusieron los goles a una victoria que deja buenas sensaciones, mucho poder ofensivo y una evidente capacidad para controlar los partidos.
También hubo aspectos que corregir. El Feyenoord consiguió generar algunas ocasiones y volvió a encontrar el camino hacia la portería de Joan Garcia, algo que seguramente no habrá pasado inadvertido para Hansi Flick. Pero en una noche de Champions, el Barça ofreció precisamente lo que se le pedía: personalidad, madurez y autoridad.
Rodri, titular en su primer gran compromiso europeo con el Barcelona, puso voz después del partido a la ambición del vestuario. El centrocampista recordó que el equipo quiere volver a levantar la Champions, aunque sin mirar demasiado lejos.

El camino hacia el Metropolitano apenas acaba de comenzar. Todavía quedan muchas noches, muchos rivales y muchos obstáculos por superar. Pero el Barcelona ya ha presentado su candidatura con una declaración de intenciones contundente.
Cinco goles para empezar. Una ‘manita’ para volver a soñar. La Champions ha regresado al Spotify Camp Nou y el Barça quiere volver a ser protagonista.







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