El delantero egipcio, que ha ampliado su contrato con el Barcelona hasta el 30 de junio de 2030, afronta con paciencia su adaptación al primer equipo y confía en que las oportunidades llegarán.
Un sueño que se prolonga hasta 2030
Hamza Abdelkarim ya tiene nuevo contrato con el Barcelona. El delantero egipcio ha sellado su renovación hasta el 30 de junio de 2030, después de que el club azulgrana decidiera apostar por él como una de las piezas de futuro de su proyecto. Su cláusula de rescisión asciende ahora a unos 150 millones de euros, una muestra de la confianza depositada en un futbolista que apenas lleva unos meses en Barcelona.
Abdelkarim llegó al club el 1 de febrero de 2026, inicialmente cedido hasta final de temporada. Su impacto fue inmediato con el Juvenil A: debutó el 8 de marzo ante el Huesca y lo hizo marcando. En nueve partidos de Liga anotó seis goles, incluido un hat-trick en el 9-0 ante el Montecarlo, encuentro en el que el Barça conquistó el título de División de Honor. En verano, el club hizo efectiva su opción de compra y el egipcio pasó a trabajar bajo las órdenes de Hansi Flick. Su pretemporada terminó con cuatro goles en cinco partidos, convirtiéndose en el máximo goleador del equipo durante el verano. El 31 de agosto llegó su debut oficial con el primer equipo ante el Rayo Vallecano en el Spotify Camp Nou, aunque solo disputó cuatro minutos.

Paciencia ante la falta de minutos
La realidad competitiva, sin embargo, ha sido diferente. Con la temporada oficial ya en marcha, Abdelkarim todavía no ha encontrado continuidad en los planes de Flick. El propio futbolista afronta la situación con paciencia y sin cuestionar las decisiones del técnico. “Los minutos de juego son decisión del técnico y yo lo respeto. Trabajo cada día para progresar. Necesito tiempo para mejorar y ayudar al equipo. Sé que llegarán los minutos y debo estar preparado para entonces”, explicó.
El egipcio asegura sentir el respaldo de Flick y de todo el cuerpo técnico. “Siento su apoyo desde el primer día, también de todo el staff”, señaló antes de describir el vestuario azulgrana como “una familia”. Para Abdelkarim, el objetivo durante esta temporada es sencillo: “Marcar goles para el equipo, trabajar y poder crecer con esta plantilla”. Su adaptación todavía está en marcha, especialmente a un estilo que considera diferente a cualquier otro: “El estilo de juego del Barça es diferente a cualquier otro y estoy en un proceso de adaptación”.

Primer equipo, filial y el ‘Haaland del Nilo’
Aunque forma parte de la dinámica del primer equipo, Abdelkarim todavía cuenta con ficha del filial y no descarta volver a jugar con el Barça Atlètic si la situación lo requiere. Lejos de considerarlo un paso atrás, entiende que los minutos son fundamentales para su desarrollo. “No sé si jugaré con el segundo equipo. No creo que no deba hacerlo ni debo avergonzarme si lo hago. Es muy importante tener minutos, marcar goles, entrenar con el primer equipo y demostrar sobre el campo, donde sea”, afirmó, incluyendo también a la selección entre los escenarios en los que quiere seguir creciendo.
El delantero tampoco rehúye las comparaciones con Erling Haaland. “Haaland es un gran delantero, marca goles y está en la posición adecuada para hacerlos. Siempre se puede aprender de los grandes viendo cómo lo hacen”, explicó entre sonrisas. Y cuando le preguntaron por su apodo, no dudó: “¡Me gusta que me llamen el Haaland del Nilo!”.
En un momento en el que el Balón de Oro también centra la actualidad azulgrana, Hamza se posicionó al lado de Lamine Yamal. Considera que hay varios jugadores de la plantilla que pueden aspirar al premio, pero cree que el extremo azulgrana sería un ganador merecido. “Todos estaremos de acuerdo en que en el caso de Lamine sería muy merecido. Estoy muy contento de jugar cada día con él”, afirmó. Unas palabras que reflejan la ilusión de un delantero que acaba de firmar hasta 2030 y que, pese a esperar su oportunidad, tiene claro que su camino en el Barça acaba de comenzar.






Deja una respuesta