El Barça mantiene el pleno y convierte el Palau en una fiesta
El conjunto de Javi Rodríguez firma su segunda victoria liguera consecutiva tras imponerse por 6-1 al Servigroup Peñíscola. Los azulgranas tuvieron que trabajar durante muchos minutos ante un rival que resistió gracias a la extraordinaria actuación de su portero, pero terminaron encontrando el camino hacia una goleada que confirma el gran inicio del campeón.

Acosta levanta un muro en el Palau
El partido comenzó con un Barça decidido a imponer su ritmo. Pito adelantó a los azulgranas muy pronto, pero el Peñíscola reaccionó prácticamente de inmediato para establecer el 1-1. A partir de ahí, el equipo local comenzó a acumular ocasiones y a encerrar por momentos a los visitantes, aunque se encontró una y otra vez con Lukas Acosta.
El guardameta argentino se convirtió en el gran protagonista de la primera mitad con una sucesión de intervenciones de enorme nivel. El Barça dispuso incluso de un lanzamiento de diez metros para recuperar la ventaja, pero el disparo se marchó fuera. También hubo tiempo para un balón al palo de Higor. El conjunto azulgrana generaba, dominaba y llegaba, pero el marcador se mantuvo intacto hasta el descanso.
El Barça acelera tras el descanso
La segunda parte cambió el escenario. El Barça encontró por fin la eficacia que le había faltado antes del descanso y Adolfo rompió la resistencia visitante para colocar el 2-1. Poco después, Sergio González amplió la diferencia y el Palau comenzó a respirar con más tranquilidad.
El partido tuvo entonces su momento más delicado para los azulgranas. Antonio vio la segunda amarilla y dejó al equipo en inferioridad, obligando al Barça a defender durante un tramo complicado. El Peñíscola buscó aprovechar la situación, pero el conjunto de Javi Rodríguez respondió con concentración y consiguió superar el momento de máxima tensión sin encajar.

Pito sentencia y el Palau celebra
Con el partido nuevamente en igualdad numérica, el Barça terminó de inclinar la balanza. Pito apareció otra vez para marcar el 4-1 con una gran acción individual y completar su hat-trick. El Peñíscola apostó entonces por el portero-jugador para intentar reducir distancias, pero la decisión terminó dejando espacios que el Barça aprovechó a la perfección.
Sergio González y Adolfo Fernández se encargaron de completar la goleada hasta el 6-1, cerrando una noche en la que el campeón volvió a demostrar su capacidad para dominar, resistir cuando fue necesario y castigar al rival en los momentos decisivos. Seis puntos de seis posibles y un inicio de Liga que mantiene al Barça en la parte alta de la clasificación.






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