Éder Sarabia ya ha tomado oficialmente la palabra como nuevo entrenador del Espanyol. El técnico fue presentado este miércoles en el RCDE Stadium, donde expuso las líneas maestras de un proyecto que va más allá del objetivo inmediato de asegurar la permanencia. Ambición, protagonismo con balón y una identidad reconocible son algunos de los pilares sobre los que quiere construir su etapa en el conjunto blanquiazul. “El Espanyol tiene que volver a mirar para arriba y no para abajo”, señaló Monchi, director deportivo, durante el acto de presentación.
El nuevo entrenador llega con la intención de sacar el máximo rendimiento a una plantilla en la que ve talento y alternativas. La victoria frente al Villarreal (0-1), que siguió desde la grada de La Cerámica debido a la sanción que arrastra de su etapa en el Elche, reforzó sus primeras sensaciones. “Para mí, este es un equipo que tiene mucho talento, muchas alternativas”, explicó. Sarabia considera que los jugadores pueden adaptarse a su propuesta y ya ha comenzado a trabajar individualmente con ellos para conocer sus características y descubrir dónde se sienten más cómodos. Su objetivo es que el Espanyol sea un equipo valiente, propositivo y capaz de dominar los partidos a través de la pelota.

Una idea de juego y tiempo para construirla
Sarabia no esconde cuál es su intención futbolística: quiere un Espanyol protagonista, capaz de generar ventajas y encontrar soluciones con el balón. Para ello, considera fundamental que los jugadores comprendan los mecanismos del nuevo modelo y los hagan propios. “Intentando ser los dominadores, que los jugadores sientan que tienen la capacidad de hacer lo que nosotros queremos. Debemos ser propositivos”, defendió.
El técnico es consciente de que implantar una nueva identidad requiere tiempo, por lo que aprovechará el próximo parón liguero para organizar una concentración de cinco días, prevista de martes a sábado y con un partido amistoso como cierre. Una oportunidad para intensificar el trabajo táctico, compartir sesiones de vídeo y fortalecer las relaciones dentro del vestuario. “Ahí podremos trabajar cosas más concretas”, explicó, haciendo referencia a aspectos como la generación de superioridades, las distancias entre líneas, la presión y las estructuras de juego.
La cantera también tendrá un papel importante en sus planes. Sarabia destacó la tradición formativa del Espanyol y dejó claro que la edad o la experiencia no serán factores determinantes a la hora de elegir. “Vamos a contar con la cantera. Elegiremos al que sintamos que nos va a dar más rendimiento en ese partido, en esa posición y en eso que le vamos a encargar”, aseguró.
Su pasado, el Espanyol y un mensaje a la afición
Uno de los asuntos más esperados de la presentación fue su relación con el pasado. Su etapa en el Barcelona y algunas declaraciones realizadas durante su paso por el Andorra habían generado cierta controversia entre parte de la afición perica. Sarabia afrontó las preguntas con naturalidad y no esquivó la posibilidad de disculparse con quienes pudieran haberse sentido ofendidos. “Si tengo que pedir perdón a la gente que se sintiera ofendida, pido perdón”, afirmó. Y quiso dejar clara su posición actual: “Lo nuestro ahora es el Espanyol y lo vamos a defender a muerte”.
El entrenador también expresó su deseo de recuperar la conexión entre el equipo y la grada, tomando como referencia el ambiente vivido durante el 125 aniversario del club. “Queremos recuperar a ese Espanyol del 125 aniversario”, explicó, recordando la comunión que encontró entonces en el RCDE Stadium como rival. Para Sarabia, la identidad del equipo debe ir acompañada de una conexión especial con una afición a la que definió como una de las grandes señas de identidad de la entidad.
También tuvo palabras para Manolo González, su predecesor en el cargo. Sarabia explicó que había hablado con él y destacó el reconocimiento que despierta entre los entrenadores y dentro del propio club. Valoró su trabajo, desde el ascenso hasta las permanencias y el rendimiento obtenido de varios futbolistas, y aseguró que su figura seguirá siendo respetada dentro del vestuario.

Primero, mejorar a los jugadores que ya tiene
Preguntado por el mercado de invierno, Sarabia quiso aparcar cualquier conversación sobre posibles incorporaciones. “De momento me han fichado como entrenador, no como seleccionador”, respondió, dejando claro que su prioridad pasa por conocer a fondo a la plantilla y elevar el nivel de los futbolistas disponibles. Las decisiones sobre el futuro mercado llegarán más adelante, cuando tenga una visión más completa del equipo y de sus necesidades.
El técnico también aclaró que los cinco meses de pausa que se tomó después de su anterior etapa no fueron un año sabático, sino un periodo para ordenar prioridades y trabajar en aspectos personales y profesionales. Ahora afronta el reto blanquiazul con ilusión y ambición. “Ojalá me quede aquí toda la vida”, reconoció.
La hoja de ruta está marcada: asegurar la permanencia, recuperar la confianza y construir un Espanyol reconocible, con personalidad y protagonismo. Sarabia no quiere limitarse a apagar el incendio de la clasificación. Su apuesta es sentar las bases de un proyecto que devuelva al equipo a la posición que considera que corresponde a su historia. El primer paso será el Deportivo, antes de aprovechar el parón para acelerar la transformación futbolística.






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