El delantero del RCD Espanyol, Kike García, compareció en rueda de prensa con un mensaje claro y directo: el equipo necesita reaccionar ya. Sin dramatismos excesivos, pero con realismo, el ariete reconoció la delicada situación que atraviesa el conjunto blanquiazul tras una racha que se alarga demasiado en este 2026.

El Espanyol no gana desde hace más de tres meses y acumula 14 jornadas sin conocer la victoria, una dinámica que ha encendido todas las alarmas en la lucha por la permanencia. “No lo llamaría finales, pero estamos muy necesitados. El colchón se nos está escapando”, admitió Quique, que no escondió la urgencia: “Necesitamos ganar como sea, jugando bien, mal o de rebote”.

Vallecas, punto de inflexión

El próximo compromiso ante el Rayo Vallecano aparece como una oportunidad clave para cambiar la dinámica. Quique destacó las particularidades del escenario: “Es un campo pequeño, con muchas segundas jugadas y duelos. Tenemos que adaptarnos a eso si queremos sacar los tres puntos”.

Lejos de señalar partidos concretos, el delantero insistió en que todos los encuentros son decisivos: “No hay partidos marcados en rojo, el más importante es el siguiente”. Aun así, el mensaje es evidente: el margen se reduce y el equipo necesita sumar de tres cuanto antes.

Autocrítica y foco en los detalles

Uno de los puntos más repetidos por Quique García fue la importancia de los pequeños detalles. El delantero considera que el equipo compite, pero está penalizado por errores puntuales: “Se nos están yendo partidos por estrategia, decisiones arbitrales o fallos individuales”.

En ese sentido, pidió un paso adelante en pragmatismo: “Igual hay que ser más prácticos, equivocarnos menos y dominar las áreas. Ahí es donde se deciden los partidos”. También apeló a generar situaciones favorables: “Provocar que las cosas caigan de nuestro lado”.

Unidad total con el entrenador

Cuestionado por la figura del técnico, Quique fue contundente en su respaldo a Manolo González: “No hay ninguna discusión. Es la persona ideal para este proyecto”. El vestuario, aseguró, está completamente alineado con el entrenador: “Toda la plantilla está con el míster y su idea”.

El delantero quiso desmontar cualquier duda sobre la actitud del equipo: “No se ve a un equipo dejado. Estamos unidos, entrenamos fuerte y competimos cada partido”.

El ruido externo, en segundo plano

Sobre la polémica del derbi ante el FC Barcelona o los cánticos posteriores, Quique evitó entrar: “Es un tema que queda atrás”. Tampoco quiso profundizar en los insultos recibidos por su compañero Pol Lozano en redes sociales, aunque sí dejó una reflexión: “Hoy en día en redes vale todo y te convierten en cabeza de turco”.

Confianza pese a la racha

A pesar de los malos resultados, el mensaje del delantero es de confianza en el trabajo del grupo: “El equipo no ha estado muerto en ningún momento”. Quique cree que, por juego, el Espanyol merecería más, pero asume la realidad: “Aquí mandan los resultados”.

El objetivo está claro: alcanzar cuanto antes los puntos necesarios para la salvación. “Sabemos que con lo que tenemos no va a bastar. Necesitamos al menos dos victorias”, afirmó.

Un mensaje para la afición

Quique García también tuvo palabras para la afición, que sigue apoyando pese a la situación: “Lo necesita la plantilla y lo necesita la gente, que ha estado todo el año con nosotros”. Reconoció que puede haber preocupación, pero pidió confianza: “Tenemos margen, pero no nos podemos dormir”.

El delantero cerró con una idea que resume el sentir del vestuario: la racha terminará, pero solo si el equipo da un paso al frente. Y ese momento, esperan, puede empezar en Vallecas.

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